Proyecto realizado junto con Juan Martín Arotxarena.
SOMOS Red pretende exponer como mediante unión y voluntad se pueden cambiar y/o mejorar las cosas a nuestro alrededor, cÓmo HIZO este grupo de voluntarios que EN MARZO DEL 2020 se movilizó para ayudar a otras PERSONAS que en un abrir y cerrar de ojos perdieron todo.,Dedicando su tiempo a cuidar, escuchar y alimentar a MUCHAS FAMILIAS en las llamadas "colas del hambre"
Ellos decidieron no mirar a otro lado, no apelaron al “sálvese quien pueda” y dieron esos pasos que lo cambiaron todo, esos pasos que les separaban de algo que podían denunciar y transformar,
No hay nada que deje una huella mAs profunda que la solidaridad de alguien que no te conoce, que no quiere nada de ti, ni espera nada a cambio, pero que estA cuando lo necesitas.ELLOS dAN ese calor y seguridad de quien tiene una familia que le espera y le pregunta un simple ¿cOmo estAs?
RED DE APOYO MUTUO ALUCHE.

«Me siento cómodo viniendo aquí. Todos los compañeros me tratan muy bien y yo también a ellos. Me divierto, me siento feliz y tengo amigos. En mi país no hay lugares como este, donde se ayude a que la gente tenga su comida. A veces me siento triste, pero tengo paciencia y confío en qué vendrán buenos tiempos.»
Bossey

«No sé lo que podremos aguantar económicamente, pagar el local, el agua, la luz... y con menos donaciones. Ya no salimos en los medios, con lo cual esto ya no se ve. Pero nosotros seguimos y seguiremos ayudando como podamos, porque nunca vamos a dejar a esas personas de lado.»
Emilio.

«Soy la más pequeña de la Red, la niña de la Red. Cuando comencé a colaborar sentí frustración y angustia, pero luego vi la satisfacción. Siempre intento hacer todo lo posible por satisfacer las necesidades de las personas que vienen buscando ayuda. Ayudar aquí me hace reflexionar y crecer como persona. Esta lucha es muy necesaria y aquí hemos formado algo muy bonito.»
Zaira

«Es muy satisfactorio ayudar. Ir por la calle y que te saluden o te den un abrazo, eso es lo que forma todas las ilusiones e inspiraciones, eso es lo que más me llena. Y mientras haya personas que lo necesiten, siempre tiene que haber alguien que lo haga. En este caso me ha tocado a mí, y estoy encantado de hacerlo.»
Pablo.

«Para mí, el contacto con las personas es maravilloso. Me intereso por la vida de los beneficiarios porque, en la medida que más ahondes en la situación de las personas, más conoces el entorno en el que están; y te permite evaluar mejor cuáles pueden ser las posibles salidas a sus problemas. Me gusta orientar a quienes se sienten perdidos. La calidez humana es importante, hay que tratar a las personas con mucho cariño.»
María Isabel

«Esto no se trata de que salgan sólo unos pocos adelante, esto es apoyo mútuo y vamos todos de la mano. Aquí no sólo damos caridad y alimentos, aquí estamos razonando, haciendo que la gente participe, que vean más allá y les damos confianza. Que venga un vecino y te diga que está tranquilo y agradecido porque sabe que siempre nos tiene al lado, es muy gratificante.»
Rogelio.

«Ayudar aquí me da vida. Hacer sonreír a un ser humano es precioso, darle un abrazo, un beso... Sobrevivo pensando que no hay extranjeros. Yo vivo en la Tierra, soy de aquí: del mundo. Y así veo a los demás. No veo al otro pensando si es francés, americano, brasileño, español o africano. Da igual de donde venga, porque si viene es porque está necesitado de algo. Lo que hay que vigilar es la necesidad de la persona y no el origen. Aquí hay igualdad.»
Sheiles

«Estoy muy orgullosa de pertenecer a esta asociación, me siento bien, me siento como en casa y eso que la tengo muy lejos. Aquí todos me quieren y yo les quiero a ellos»
Luisa

«Nos educaron en la idea de competitividad, en ser el primero, en pisar al otro... en el individualismo; y eso no es así. El ser humano es un ser social, cada uno tiene sus dones y habilidades, y todos tenemos algo que aportar allá donde podamos para intentar mejorar las cosas. Yo vengo a ayudar aquí para intentar mejorar mi entorno. No voy a caer en la ingenuidad de pensar que voy a cambiar el mundo, pero seguro sí puedo cambiar el de algunas personas y eso es igual de valioso.»
Álvaro

«Es injusto que exista esta red. Aunque creo que estamos haciendo algo grande, lo bueno sería que no tuviéramos que hacerlo, porque significaría que no hay familias que necesitan ayuda para comer todos los días. Yo necesito que esto se termine, quiero que esto se termine, y por eso estoy aquí.»
Raquel.

«Aquí me siento muy a gusto ayudando. Me río mucho, me alegra, me sirve de terapia y creo vínculos con la gente. Pero también vivo con angustia por las historias que me rodean, a uno le afectan.»
Carmen

«Si esto es normal, que venga Dios y lo vea. Aquí somos nosotros mismos quienes tenemos que ayudarnos con nuestros propios medios. Dedico tiempo de mi vida para que gente que no puede comer, pueda comer; y lo hago de corazón»
Luis

«Tengo suerte de llevar una vida normal y que no me falte de nada. Soy una privilegiada. Para mi, ser voluntaria y ayudar aquí es lo normal. Me alucina que a la gente le sorprenda. Hay mil cosas para hacer. La gente es la que salva a la gente.»
María

«Colaborar aquí es una experiencia dura pero muy gratificante. Al principio de la pandemia salíamos clandestinamente, con mucho miedo. Llegabas a casa, te desnudabas, metías todo en la lavadora, te metías a la ducha con la marca de la mascarilla en la cara, las manos sudadas de los guantes y con mucho miedo. Pero sabías que había que hacerlo, era necesario porque había gente que no tenía nada que llevarse a la boca.»
Isabela

«Donar dinero -si lo tienes- es relativamente sencillo, lo difícil es estar ahí con la gente que realmente te necesita, escucharles y entregarles la bolsa con los alimentos, eso es muy duro. Es casi más valiosa tu ayuda física y mental que la ayuda económica.»
Jacobo

«Un sábado nos encontramos con un número desorbitado de personas pidiendo comida, daba la vuelta al parque y nosotros no éramos capaces de cubrir tanto. No sabíamos cómo entregar alimentos y a la vez protegernos, pero emergió un espíritu solidario y colaborador y, entre todos, conseguimos salir adelante. Aquí te mueve un impulso que te hace seguir porque, ¿si tú no lo haces, quién lo hará?»
Enrique.

«Primero fui yo quien recibió ayuda; ahora me hace muy feliz saber que soy yo quien puede ayudar a otras personas. Aquí, muchas veces he entrado llorando y he salido como si fuese otra persona. Somos una familia.»
Gabriela.

«Estoy orgulloso de estar ayudando en esta asociación. Me hace muy feliz venir aquí, donde no solo encuentro un sostén en mis compañeros sino también la oportunidad de contribuir al trabajo que se realiza.»
Radid.